La semana pasada les contaba el partido entre el Real Madrid y el Zaragoza. El Zaragoza entraba en zona de descenso y necesitaba ganar para mantenerse en primera división. Pues lejos de ganar, perdió contra el Mallorca. Oliveira metió dos goles que no le sirvieron al Zaragoza para ganar ya que por parte del Mallorca marcaron Güiza, Webó y Castro, por lo tanto el partido acabó con un 3-2 que no permitía al Mallorca meterse en UEFA y que mandaba al Zaragoza a Segunda División. El partido fue malo para unos y terrible para otros. Así que estamos con el Zaragoza en Segunda División y con los aficionados bastante cabreados.
Los seguidores del Zaragoza apoyaron al equipo hasta los últimos momentos, aunque en partidos anteriores ya podíamos observar pancartas que decían “Afición de primera, equipo de segunda”. Sin embargo, el enfado e indignación de los seguidores ha alcanzado su máximo exponente en estos días posteriores al partido. Ha llegado hasta tal punto la ira de los aficionados que la Guardia Civil ha tenido que vigilar los entrenamientos del Real Zaragoza.
Muchos aficionados piensan que el Zaragoza tenía suficiente equipo para entrar en la Champions League, ya que el equipo cuenta (o contaba) con Diego Milito, Sergio García, Oliveira, Cesar, Zapater, Ayala, Aimar… es decir, jugadores con mucha calidad. Pero, ¿que es lo que ha pasado? La mala gestión del club por parte de los directivos ha tenido gran parte de la culpa. Continuos cambios de entrenador, rencillas de los directivos con algunos jugadores, como en el caso D’Alessandro… Esto ha provocado que la actitud de los jugadores no fuera la más adecuada. Se ha notado en el equipo una desmotivación que ha acarreado la pérdida de puntos en cada jornada, precipitándose hasta caer en Segunda. La defensa ha fallado durante toda la temporada y los delanteros, entre otras cosas, no han tenido suerte.
De cara a la próxima temporada, el Zaragoza debe formar un equipo eficaz y realizar las ventas y fichajes más adecuados para esta nueva situación y también, por que no decirlo, para sanear las cuentas del Club. De cualquier manera el Zaragoza tendrá que poner mucho de su parte para recobrar la confianza de los aficionados.





