Bueno, este post lo escribo justo después de pasar dos horas viendo un partido de fútbol (interesante, ya que a mí el fútbol no me gusta mucho). Pero no un partido cualquiera, no. Un España - Italia, en la Eurocopa. Se trataba de un partido emocionante, la verdad, ya que España no había ganado a Italia en 88 años en un partido oficial. Por otra parte, España no suele pasar de cuartos precisamente, así que las expectativas no estaban por las nubes; pero ya se sabe, la esperanza es lo último que se pierde.
Y, como casi nadie esperaba (aunque digan ahora lo contrario), ESPAÑA HA GANADO. Sí, ha ganado y ha pasado a semifinales lo que ha puesto a los jugadores y a la afición loca de alegría. El partido ha sigo largo, sin goles y hemos tenido que esperar a los penalties para sentir esos nervios en el estómago que da un partido de fútbol.
No voy a daros detalles del partido ni a analizar las jugadas porque como ya os he dicho no me gusta mucho, ni mucho menos entiendo. Pero desvariaré un poco de lo que me ha parecido el partido. La verdad que Cuatro ha preparado una gran campaña pro-eurocopa y ha hecho que los españoles nos uniésemos un poquito más alrededor de nuestros queridísimos jugadores (al menos hoy, que han ganado).
“Hemos roto el maleficio”, al menos eso aseguran todos los comentaristas que han hablado desde que ha terminado el partido. Y yo que me alegro, porque la verdad es que en los penalties casi me da un patatus frente al televisor. Aún tengo el trauma de cuando el Valencia perdió la Champions contra el Bayern en los penalties. Lo admito, lloré, sobre todo viendo a Cañizares y a los demás tan desalentados y caídos en una profunda miseria. Pero bueno, a lo que iba, que odio los penalties, y aunque jugara el Bosco contra el Escolapios (la categoría de cadetes) en los penalties, yo m pondría cardíaca.
Pero bueno, lo importante es que hemos ganado. Ya veremos si seguimos haciendo historia, que yo espero que sí. Y que seamos civilizados; que celebremos los goles y que nos alegremos, pero evitemos las peleas, los enfrentamientos, etc. Que sí, que es muy importante para muchos, pero sólo es un juego, al fin y al cabo.
Ahora, a por ellos, oeee; a por ellos, oeeee. A seguir con las reuniones con los amigos, con las cervecitas, las olivitas, etc. A animar a Luis, a Casillas, a Villa Maravilla, a Cesc y a todos los que forman parte del equipo. A concentrarnos en casas, bares, campos de fútbol, plazas… En definitiva, a animar a España todos juntos.
Porque ya sabéis, PODEMOS, SÍ, PODEMOS, SÍ.





