Entre los lugares más enigmáticos de la Tierra se encuentra la “llanura de Salisbury”. Se calcula que apróximadamente en el siglo 3.300 a.c. los pobladores neolíticos de los alrederores transportaron este conjunto de piedras, algunas traídas desde el oeste de Wales, unos 150 km como mínimo y entre las dificultades de su recorrido se encuentra cruzar el mar. Aquí surge la primera incógnita. ¿Cómo los habitantes del neolítico consiguieron transportar estas piedras con pesos comprendidos entre las 20 y las 100 toneladas? Ya desde este punto surgen las especulaciones pero el punto más controvertido es la finalidad por la que se costruyó este conjunto.

Varios estudios afirman que en este lugar se llevaban a cabo numerosos ritos ancestrales y los más arriesgados afirmán que era un encuentro entre miembros de asociaciones sectarias. Sin embargo, esta versión es de las más arriesgadas.
Posteriormente se creyó que se trataba de un observatorio astronómico ya que en el equinoccio de verano, el 21 de junio, el sol pasa por debajo del arco que forma una de las piedras y los rayos dan exactamente en una piedra llamada ”Altar” que está en el centro del círculo. Además, se especula con la posibilidad de que fuera un observatorio para controlar los movimientos de la luna o predecir futuros eclipses.
Hace poco más de un mes, un estudio y documental financiado por la BBC, concluía que las piedras azuladas de los Stonehenge hicieron antaño las veces de lugar de curación, algo así como la iglesia de Lourdes.
Y hoy se han publicado los resultados de la última investigación. Según el nuevo estudio, patrocinado por National Geographic, esta construcción estuvo dedicada a los muertos y habría servido como cementerio de manera continuada. Según este equipo allí se practicaba la cremación y era cementerio de dinastías poderosas de algunos publados de los alrededores.
No quiero quitar credibilidad a estos estudios, pero hasta que no se confirme totalmente la finalidad es fácil ser escéptico con respecto a teorías con conclusiones opuestas nacidas con solo un mes de diferencia.
Parece que el misterio de las fosas, los altares, las tumbas, etc. durará mucho tiempo más y quizá sea este uno de los atractivos más impotantes de los Stonehenge. Y es que hoy en día nos parece a la vez maravilloso e inexplicable que hace mas de 5.000 años los hombres del neolítico transportaran estos pedruscos para quien sabe que fin a lo largo de cientos de kilómetros, así como también nos es inexplicable la manera y el desarrollo de estas sociedades ancestrales que tenemos por poco civilizadas. Es inevitable pensar que su ingenio era inimaginable para conseguir llevar a cabo tal obra simplemente utilizando palos, cuerdas y su propia fuerza.






3 respuestas hasta el momento ↓
María // Mayo 30, 2008 a 1:04 pm
Me encantaría ir…
P. J. Ramírez // Mayo 31, 2008 a 5:30 pm
¡Soy el número 2 000! ¡QUiero mi regalo!
yady // Abril 17, 2009 a 3:34 pm
bueno… es muy interesante poder observar estas piedras.. aunque no conosco tal lugar.. me parece que etas piedras tienen un fin talvez bueno o nos quieron dar un mensaje de otro mundo que existio.. digo esto porque hasta en la actualidad no a sucedido algun suceso extraño o malo que quiera hacer daño a la raza humana.. pero eso solo sucedera con el pasar del años.. porque de eso si estoy muy segura.. creanlo….